106.- INQUIETUDES:
LA O.E.A.
La lectura de los titulares de los periódicos nos están
alertando sobre el estado de la democracia latinoamericana y de la posición que
la Argentina toma con respecto al tema, en los organismos internacionales, entre
ellos la OEA.
Como es sabido, desde 1994 nuestro país incorporó al texto
Constitucional a través de la reforma de la Ley Suprema, una serie de tratados
internacionales con jerarquía constitucional. Entre ellos, la Declaración
Americana de los Derechos y Deberes del Hombre de 1948; la Declaración de
Derechos Humanos de la O.N.U. del mismo año; la Convención Americana de los Derechos
Humanos de 1969, firmada en Costa Rica y el Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos de la O.N.U. firmada en 1966 en Nueva York.
En todos esos tratados, la República Argentina se comprometió
a respetar las libertades de opinión política, que por supuesto incluye el
derecho de las minorías a expresarse sin censuras y con absoluta libertad.
Asombrosamente, o no tanto, nuestro país a través de la
Embajadora ante la OEA, Nilda Garré, ha votado a favor de la prohibición de
escuchar las declaraciones que ante ese organismo de un miembro de la oposición
política venezolana.
¿Qué concepto de “libertades” y “democracia” se maneja en ese
organismo ya casi caricaturesco en general y cuál es el criterio que al
respecto ha ejercido la representante argentina, en particular?
Quedan planteadas las inquietudes. Sepa el
lector sacar sus propias conclusiones.
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