60.
EN CAMPAÑA ELECTORAL
No. “Comentando la
Constitución Argentina” no va a decirles por quién hay que votar. No va a
brindar su opción ni por derechas ni por izquierdas, ni por partidos
mayoritarios o minoritarios.
No. Simplemente va a
encender las luces de “alerta” para lograr un voto pensante y pensado.
Nuestro sistema republicano
se sustenta en su Ley Fundamental: la Constitución Nacional. El voto que
emitiremos el 11 de agosto y luego en octubre, deberán tener en cuenta
fundamentalmente esa regla de oro de las democracias, si es que deseamos que la
República sobreviva.
Cuando uno participa de un
juego, en este caso un juego de trascendencia mayúscula como es el destino del
país, debe respetar las reglas que permiten que los jugadores tengan las mismas
atribuciones, los mismos derechos. Esto que parece una verdad de Perogrullo,
lamentablemente no lo es.
Hemos tenido a lo largo de
la Historia, no sólo Argentina sino también Universal, partidos que llegaron al
gobierno a través del voto y que luego utilizaron esas mayorías circunstanciales
para hacer caso omiso de las leyes que lo instalaron en la conducción y
destruir o modificar las leyes del juego que les permitieron llegar.
Por ese motivo es tan
trascendente el valor del voto ciudadano. Si cada votante se propusiera dedicar
un tiempo para analizar su decisión que luego tomará en el cuarto oscuro, muy
distinta serían la historias.
En otras épocas los electores
conocían de antemano las llamadas “plataformas electorales”. Ellas constituían
el programa que sus candidatos defenderían en el Congreso en pro de sus ideas,
de sus convicciones, del respeto a sus
instituciones básicas. Lamentablemente hoy se vota más por las personas que por
los proyectos de país. Se antepone el bolsillo –tantas veces “comprado”- a la
defensa irrestricta de la Justicia, la Verdad, la Ley. Las palabras han pasado
a tener sentido hueco: Educación, Salud, Federalismo, Igualdad ante la Ley, Decencia moral…
Por eso no le vamos a decir
por quién hay que votar. Simplemente convocamos a pensar, a analizar propuestas
y determinar si éstas resultan creíbles a partir de los hechos.
Durante 60 comentarios,
incluido el presente, hemos sostenido la defensa irrestricta de la
Constitución. Votemos por quienes nos aseguren la vigencia plena de esta Ley
Máxima que deber regir todos, absolutamente todos, los actos de gobierno.
Como dijera el
Presidente Sáenz Peña al poner en funcionamiento la Ley del voto secreto y
universal en 1916. SEPA EL PUEBLO VOTAR.
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