122. CON LA MANO EN EL CORAZÓN
Cuando cada uno se encuentra consigo mismo; cuando a nadie se puede engañar, ni convencer ni mentir, cuando en una palabra nos sacamos la careta de la indiferencia y de la hipocresía…¿qué podemos decirnos los argentinos?
¿Que todo funciona a las mil maravillas?
¿Que los funcionarios más altos del gobierno no han robado ni usufructuado dádivas?
¿Que los habitantes de las zonas pobres tienen cloacas, calles pavimentadas y servicios públicos decentes?
¿Que la ANSES ha usado los fondos de los jubilados para el único y exclusivo fin de mejorar las prestaciones previsionales?
¿Que no se trata de invadir los medios masivos de comunicación con propagandas deformantes de la realidad que nos toca vivir a diario?
¿Que no hay inseguridad y que podemos andar por las calles sin mirar si alguien nos sigue al entrar a nuestras casas?
¿Que no hay inflación y que los precios “cuidados” no se alteran?
¿Que las relaciones con los países limítrofes y el mundo democrático son excelentes?
¿Que este verano no habrá cortes de energía eléctrica porque gracias a los subsidios se ha podido invertir en el mejoramiento de las redes?
¿Que no se amedrenta a periodistas críticos al oficialismo?
¿Que las leyes se debaten en el Congreso con autonomía de decisión?
¿Que no se intenta avasallar la Justicia con fiscales y jueces presionados?
¿Que el gobierno defiende políticas que cambia a discreción como y cuando le conviene?
¿Que se han vaciado las reservas del Banco Central?
¿Que se ha dividido a la sociedad como pocas veces en la historia argentina?
Y podríamos seguir…

Sólo nos queda ponernos la mano en el corazón y contestarnos, por lo menos en la intimidad, qué sentimos y pensamos realmente.

Comentarios

Entradas populares de este blog