84.- REFLEXIONES
Hay temas recurrentes que llevan a los seres humanos a reflexionar sobre la vida misma. En algunos casos esas reflexiones nos llevan hacia el campo de la Filosofía. Entroncadas algunas veces con los campos de la Sociología y por qué no con la Psicología. En todos los casos de los que se trate estarán presenten los valores en su más amplio espectro: los intelectuales, los morales, los pragmáticos, etc.
En cada una de esas amplias ramas de la Axiología o Filosofía de los Valores aparecerá insalvablemente el tema de la Libertad.
Cuando hablamos de Libertad podemos hacerlo con un sentido colectivo o individual. Cuando uno de los dos planos esté en peligro, también lo estará el otro.
Nadie puede ser absolutamente libre en una sociedad oprimida. Y ningún pueblo será libre si todos sus individuos, sin excepción, no gozan de la plena libertad.
¿A qué llamamos libertad “plena”? A la que permite a los individuos pensar, sentir, decidir y actuar según su libre albedrío. No debemos confundir esta libertad absoluta con el libertinaje en el que un acto de uno pueda dañar los derechos de otro individuo. Por supuesto que no.
En definitiva todo ser humano es íntimamente libre. Pues aunque se le prohíba expresar sus ideas, sus pensamientos y luego actuar en consecuencia, hay una íntima libertad que no podrán eliminar jamás: la del pensamiento.
La síntesis de esta reflexión la expresa Sarmiento cuando reescribe en los baños de Zonda, la frase de Fortoul “On ne tue point les idées” (“Las ideas no se matan”). Frase que se refería a la Revolución Francesa pero que el sanjuanino hace  reaparecer luego en su “Facundo” dentro de su concepción de República que pregonaba De todos  esos temas trataremos en una serie de reflexiones que iremos compartiendo a lo largo de estas páginas, en la medida que la cotidianeidad política argentina lo permita.

Hasta la próxima. 

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